Descubren el primer exoplaneta rico en carbono

Un equipo de astrónomos estadounidenses ha comprobado que el exoplaneta WASP-12b presenta un ratio carbono/oxígeno mucho más alto que el de los planetas del Sistema Solar. El hallazgo, que hoy publica Nature, ha sido posible tras analizar la caliente atmósfera del planeta, que también parece tener una estructura térmica muy diferente a la que predicen los modelos. WASP-12b es un planeta gaseoso gigante que orbita alrededor de una estrella similar al Sol, a unos 1.200 años-luz de distancia, y se acaba de convertir en el primer “mundo” rico en carbono que se observa.

Impresión artística de la estrella WASP-12 devorando al planeta WASP-12b. Crédito: NASA

Las implicaciones son grandes para la química del planeta, porque, al carecer de oxígeno en abundancia, las rocas comunes de todo el planeta estarían hechas de carbono puro, en formas como diamante o grafito.

“En la mayoría de los planetas, el oxígeno es abundante. Este da lugar a piedras, como el cuarzo, y a gases, como el dióxido de carbono”, dice el profesor Joseph Harrington, de la Universidad de Florida Central (UCF, EE UU), uno de los investigadores del estudio. “Con más carbono que oxígeno, se obtendrían rocas de carbono puro, como el diamante o el grafito, y grandes cantidades de gas metano”.

“Este planeta nos dice que hay muchos otros mundos extraños ahí fuera, incluso más allá de la imaginación de la gente que hace la ciencia”, añade Nikku Madhusudhan del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EE UU) y autor principal del estudio que publica hoy Nature.

Harrington y su equipo han dirigido las observaciones del telescopio espacial Spitzer de la NASA, con el que han medido la luz del planeta WASP-12b en el momento en que este pasaba por detrás de su estrella, fenómeno conocido como “eclipse secundario”.

Madhusudhan realizó el análisis químico de los datos del telescopio y usó otros resultados publicados en diferentes longitudes de onda infrarrojas, además de comparar el comportamiento de infrarrojos de los gases comunes para determinar la composición de la atmósfera del planeta.

Los investigadores se sorprendieron al encontrar metano, un gas que se da en baja concentración en la Tierra, ya que no suele existir en las ardientes temperaturas que se encuentran en este planeta. La atmósfera de este ‘Júpiter caliente’ parece tener una estructura térmica sustancialmente diferente de lo que plantean las predicciones teóricas.

¿Vida con excesivo carbono?

El carbono es un elemento clave de la vida, pero ¿podría existir vida si hay demasiado carbono? El reciente anuncio de la NASA de una bacteria que prospera en un ambiente de arsénico tóxico es un ejemplo más de la increíble capacidad de adaptación de la vida.

“No descartaría ningún planeta frío como un posible refugio para la vida, con independencia de cuál sea su química”, dice Harrington.

WASP-12b no es lo suficientemente frío para la vida. Está tan cerca de su estrella que su “año” es de solo 26 horas, y sus temperaturas diurnas de alrededor de 4.700 grados Fahrenheit, lo que le convierten en el segundo planeta más caliente jamás medido. También es el segundo mayor planeta conocido, ya que es un 80% mayor que Júpiter.

El planeta fue descubierto el año pasado por un consorcio del Reino Unido, el Wide Angle Search for Planets (Buscador Gran Angular de Planetas, WASP, por sus siglas en inglés). Algunos de los datos del Spitzer utilizados por el equipo de la UCF fueron aportados por Peter Wheatley, de la Universidad de Warwick (Reino Unido) y miembro del equipo de WASP.

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Referencia bibliográfica:

Nikku Madhusudhan1 et al. “A high C/O ratio and weak thermal inversion in the atmosphere of exoplanet WASP-12b”. Nature, 9 de diciembre de 2010. Doi:10.1038/nature09602.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

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Un Enjambre de Estrellas Ancianas

El cúmulo globular Messier 107. Crédito: ESO/ESO Imaging Survey

Sabemos de alrededor de 150 de las ricas colecciones de estrellas ancianas, llamadas cúmulos globulares, que orbitan nuestra galaxia la Vía Láctea. Esta nítida nueva fotografía de Messier 107, captada por el Wide Field Imager en el telescopio de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO en Chile, despliega la estructura de uno de tales cúmulos globulares en exquisito detalle. Estudiar estos enjambres estelares ha revelado mucho sobre la historia de nuestra galaxia y de cómo evolucionan las estrellas.

El cúmulo globular Messier 107, también conocido como NGC 6171, es una compacta y vieja familia de estrellas que se ubica a unos 21.000 años-luz de distancia. Messier 107 es una animada metrópolis: miles de estrellas en cúmulos globulares como este están concentradas en un espacio que está a sólo unas veinte veces la distancia entre nuestro Sol y su vecino estelar más cercano, Alfa Centauro, al frente. Una significativa cantidad de estas estrellas ya han evolucionado a gigantes rojas, una de las últimas etapas en la vida de una estrella, y tienen un color amarillento en esta fotografía.

Los cúmulos globulares están entre los objetos más antiguos en el Universo.  Y puesto que las estrellas dentro de un cúmulo globular se formaron de la misma nube de materia interestelar y más o menos al mismo tiempo – típicamente sobre 10 mil millones de años atrás – todas son estrellas de baja masa, ya que las de masa livianas queman su suministro de combustible de hidrógeno mucho más lentamente que los monstruos estelares. Los cúmulos globulares se formaron durante las etapas más tempranas en la formación de sus galaxias anfitrionas y, por lo tanto, estudiar estos objetos puede dar una comprensión significativa respecto de cómo evolucionan las galaxias y las estrellas  que las componen.

Messier 107 ha sido objeto de intensivas observaciones, siendo uno de los 160 campos estelares que fue seleccionado para el Pre-FLAMES Survey – un estudio preliminar  conducido entre 1999 y 2002 usando el telescopio de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO en Chile, para encontrar estrellas adecuadas para observaciones de seguimiento con el instrumento espectroscópico FLAMES en el VLT [1]. Empleando FLAMES es posible observar hasta 130 objetivos al mismo tiempo, haciéndolo particularmente apropiado para el estudio espectroscópico de campos estelares densamente poblados, como los cúmulos globulares.

M107 no es visible a simple vista, pero, con una magnitud aparente de alrededor de ocho, puede fácilmente ser observado desde una locación oscura con binoculares o con un telescopio pequeño. El cúmulo globular es de unos 13 minutos de arco de extensión, lo que corresponde a unos 80 años-luz de distancia, y se encuentra en la constelación de Ofiuco, al norte de las tenazas de Escorpión. Aproximadamente la mitad de los cúmulos globulares conocidos de la Vía Láctea se encuentran de hecho en las constelaciones de Sagitario, Escorpión y Ofiuco, en la dirección general del centro de la Vía Láctea. Esto se debe a que todos están en órbitas alargadas alrededor de la región central y en promedio es más probable verlos en esta dirección.

Messier 107 fue descubierto por Pierre Méchain en Abril de 1782 y fue agregado a la lista de siete Objetos Messier Adicionales, que originalmente no estaban incluidos en la versión final del catálogo de Messier, el que fue publicado el año previo. El 12 de Mayo de 1793 fue redescubierto independientemente por William Herschel, quien fue capaz de resolver este cúmulo globular en estrellas por primera vez. Pero no fue hasta 1947 que este cúmulo globular finalmente ocupó su lugar en el catálogo de Messier como M107, convirtiéndolo en el cúmulo de estrellas más reciente en ser agregado a esta famosa lista.

Esta fotografía está compuesta por exposiciones tomadas a través de filtros azul, verde e infrarrojo cercano por la Wide Field Camera (WFI) en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla en Chile.

Notas

[1] Fibre Large Array Multi-Element Spectrograph http://www.eso.org/sci/facilities/paranal/instruments/flames/

Nota de prensa publicada en el portal del Observatorio Europeo Austral (ESO).

Enorme prominencia solar

Espectacular prominencia solar producida por el Sol ayer mismo y captada por el telescopio Solar Dynamics Observatory. Para que nos hagamos una idea del masivo tamaño de dicha prominencia decir que todo el tamaño de la  Tierra es el equivalente a 5 pixels de la imagen. El tamaño de la prominencia es de aproximadamente de 700.000 km, más del doble de la distancia que nos separa de la Luna tal y como publica Bad Astronomy.

Aunque a mi las cuentas me salen más abultadas: poco más de un millón de km. En cualquier caso cuesta hacerse cargo de su enormidad más aún cuando se dice que en una de estas eyecciones el Sol expulsa unos 200 billones de toneladas de material al espacio. Unos números propios de dioses. Clic para ampliar.

Microbios que se alimentan de arsénico pueden redefinir la química de la vida

Formación de toba calcárea en el lago Mono. Cédrito: Wikipedia

Una extraña bacteria puede sobrevivir sin uno de los bloques básicos fundamentales de la biología.

Una bacteria encontrada en las aguas repletas de arsénico de un lago californiano, se espera que dé un vuelco a la comprensión científica de la bioquímica de los organismos vivos. Los microbios parecen ser capaces de reemplazar el fósforo por el arsénico en algunos de sus procesos celulares básicos — lo que sugiere la posibilidad de una bioquímica muy diferente a la que conocemos, la cual podría ser usada por organismos en pasados y presentes entornos extremos de la Tierra, o incluso de otros planetas.

Los científicos han pensado desde hace mucho, que todos los seres vivos necesitaban del fósforo para funcionar, junto con otros elementos tales como hidrógeno, oxígeno, carbono, nitrógeno y azufre. El ion fosfato, PO43-, desempeña varios papeles esenciales en las células: mantiene la estructura del ADN y el ARN, se combina con lípidos para crear las membranas celulares y transporta energía dentro de la célula a través de la molécula adenosín-trifosfato (ATP).

Pero Felisa Wolfe-Simon, geomicrobióloga y Becaria de Investigación de Astrobiología de la NASA, con sede en el US Geological Survey en Menlo Park, California, y sus colegas, informan on-line hoy en la revista Science1 de que un miembro de la familia Halomonadaceae de proteobacterias puede usar el arsénico en lugar del fósforo. El hallazgo implica que “potencialmente puedes tachar el fósforo de la lista de elementos requeridos para la vida”, dice David Valentine, geomicrobiólogo de la Universidad de California en Santa Barbara.

Muchos escritores de ciencia-ficción han propuesto formas de vida que usan bloques básicos alternativos, a menudo el silicio en lugar del carbono, pero éste es el primer caso de un organismo real. El arsénico se coloca justo debajo del fósforo en la tabla periódica, y los dos elementos pueden desempeñar un papel similar en las reacciones químicas. Por ejemplo, el ión arseniato, AsO43-, tiene la misma estructura tetraédrica y lugares de enlace que el fosfato. Es tan similar que puede entrar en las células suplantando el mecanismo de transporte del fosfato, contribuyendo a la alta toxicidad del arsénico en la mayor parte de los organismos.

Elemento sorprendente

Wolfe-Simon pensó que los paralelismos entre los dos elementos podrían indicar que, a pesar de su toxicidad, el arsénico era capaz de realizar el trabajo del fósforo en la célula. Su investigación para un organismo que no tolerase el arsénico pero que hiciese un uso biológico del mismo la llevó al Lago Mono, en el este de California. El lago, de 180 kilómetros cuadrados, tiene una concentración de arsénico extremadamente alta, debido a los minerales de dicho elemento que caen desde las montañas cercanas.

Wolfe-Simon y sus colegas recopilaron barro del lago y añadieron las muestras a un medio de sal artificial que carecía de fostato pero que tenía una elevada tasa de arseniato. Realizaron entonces una serie de disoluciones que pretendían eliminar cualquier resto de fosfato que pudiese haber en la disolución y lo reemplazaron con arseniato. Encontraron que un tipo de microbio en dicha mezcla parecía crecer a un ritmo mayor que el resto.

Los investigadores aislaron el organismo y encontraron que cuando se cultivaban en una disolución de arseniato, crecían a un 60% de la velocidad de una solución de arseniato— no igual de bien, pero aún robustamente. El cultivo no creció en absoluto cuando se le privó tanto de arseniato como de fosfato.

Cuando los investigadores añadieron arseniato radio-marcado a la disolución para rastrear su distribución, encontraron que había arsénico presente en las proteínas de la bacteria, lípidos y metabolitos tales como ATP, glucosa, así como en los ácidos nucleicos que forman su ADN y ARN. La cantidad de arseniato detectado era similar a la que se esperaría en una célula normal para el fosfato, lo que sugiere que el compuesto estaba siendo usado de la misma forma por la célula.

El equipo usó dos técnicas distintas de espectrometría de masas para confirmar que el ADN de las bacterias contenían arsénico, lo que implica – aunque no demuestra directamente – que el elemento había asumido el papel del fosfato en mantener unida la columna vertebral del ADN. Un análisis con lásers similares a los rayos-X procedentes de un acelerador de partículas sincrotrón, indicaron que este arsénico toma la forma de arseniato, y crea enlaces con el carbono y el oxígeno de forma muy similar al fosfato.

“Nuestros datos sugieren sólidamente que el arsénico reemplaza al fósforo”, dice Wolfe-Simon, añadiendo que si los microbios, relativamente comunes, Halomonadaceae pueden hacerlo, otros probablemente puede hacerlo también. “Puede ser una indicación de otro mundo completamente nuevo que nadie ha visto”, señala.

Un mundo de posibilidades

Mary Voytek, que dirige el programa de astrobiología de la NASA en Washington DC, está de acuerdo en que los resultados son convincentes. “Creo que, aisladamente, ninguna de sus medidas puede demostrar” que el arseniato está haciendo lo que habitualmente hace el fosfato, comenta, pero tomadas en conjunto, “diría, conservadoramente, que es muy difícil llegar a una explicación alternativa”.

Para ser realmente convincentes, no obstante, los investigadores deben demostrar la presencia de arsénico no sólo en las células microbianas, sino en las biomoléculas específicas dentro de ellas, comenta Barry Rosen, bioquímico de la Universidad Internacional de Florida en Miami. “Sería bueno que pudiesen demostrar que el arsénico del ADN está realmente en la columna vertebral”, comenta.

También señala que, la descripción aún carece de una comprensión sobre qué significa exactamente para la célula este cambio de arsénico-fósforo, comenta Rosen. “Lo que realmente necesitamos saber es qué moléculas de la célula tienen arsénico dentro de ellas, y dónde están activas y funcionales”, apunta.

Por ejemplo, si el fosfato del ATP se cambia por arseniato, ¿la reacción de transferencia de energía que alimenta a la célula sería igual de eficiente? En los procesos metabólicos en los que el arseniato se uniría a la glucosa, ¿los enlaces que forma – más débiles que los del fosfato – serían igual de efectivos? Y los grupos de fosfato se unen a las proteínas para modificar su funcionalidad, pero ¿funcionaría igual con el arseniato?

“Como químico, estoy obsesionado con los detalles”, dice Rosen. “Creo que estudios futuros tendrán que especificar realmente cómo hacen esto dichos organismos”.

Otros mantienen reservas aún más profundas. “Queda por establecer que esta bacteria use el arseniato como reemplazo para el fosfato en su ADN o en alguna otra biomolécula encontrada en la biología ‘estándar’ terrestre”, dice Steven Benner, quien estudia la química de los orígenes de la vida en la Fundación para la Evolución Molecular Aplicada en Gainesville, Florida.

El arseniato forma enlaces mucho más débiles en el agua que el fosfato, que se rompen en cuestión de minutos, comenta, y aunque podría haber otras moléculas que estabilicen esos enlaces, los investigadores tendrían que explicar esta discrepancia para que se mantenga la hipótesis. Aún así, el descubrimiento es “simplemente fenomenal” de mantenerse tras más análisis químicos, añade Benner. “Esto significa que hay muchísimas cosas mal en términos de cómo vemos las moléculas en el sistema biológico”.

Además de cuestionar la vieja suposición de que el fosfato es absolutamente requerido por la vida, la existencia de la bacteria “proporcionar una oportunidad para realmente analizar la función del fósforo en distintos sistemas biológicos”, comenta Valentine. Incluso puede haber una forma de usar estos microbios amantes del arsénico para combatir la contaminación por arsénico en el medio ambiente, añade.

Mientras tanto, Wolfe-Simon y sus colegas están de acuerdo en que hay mucho más por hacer. El primer paso es ver si estas bacterias u otras reemplazan el fosfato con arsénico de forma natural, sin que se vean forzadas a hacerlo en condiciones de laboratorio, dice. El grupo también tiene planes para secuenciar el genoma del microbio.

“Tenemos 30 años de trabajo por delante para descubrir qué está pasando”, dice Wolfe-Simon.


Referencias:

1. Wolfe-Simon, F. et al. Science doi:10.1126/science.1197258 (2010).

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Nature el 2 de diciembre de 2010, su autor en Alla Katsnelson.

Fobos vista por la Mars Express

Bella imagen en donde podemos ver la oscura luna Fobos orbitando el planeta Marte. Fobos es el más grande de los dos satélites del planeta rojo – el otro es Deimos – y el que orbita más cerca del él y es el satélite más oscuro del sistema solar. La imagen la tomó la nave Mars Express, en órbita alrededor de Marte, el mes pasado. Fobos está tan cerca de Marte que en algunos lugares de la superficie marciana sale y se pone dos veces al día mientras que otros no es visible en absoluto. Foto: APOD. Clic para ampliar.

Crédito: G. Neukum (FU Berlin) et al., Mars Express, DLR, ESA; agradecimiento a: Peter Masek

Primer Análisis de Atmósfera de un Súper-Tierra

Impresión artística del planeta GJ 1214b. Crédito: ESO/L. Calçada

La atmósfera alrededor de un exoplaneta súper-Tierra ha sido analizada por primera vez por un equipo internacional de astrónomos que empleó el Very Large Telescope de ESO. El planeta, que es conocido como GJ 1214b, fue estudiado mientras pasaba frente a su estrella anfitriona, y algo de la luz estelar pasó a través de la atmósfera del planeta. Ahora sabemos que la atmósfera es ya sea básicamente agua en forma de vapor o está dominada por gruesas nubes o brumas. Los resultados aparecerán en la edición del 2 de Diciembre de 2010 de la revista Nature.

El planeta GJ 1214b fue descubierto en 2009 empleando el instrumento HARPS en el telescopio de 3,6 metros de ESO en Chile (eso0950) [1]. Los hallazgos iniciales sugerían que este planeta tenía una atmósfera, lo que ahora ha sido confirmado y estudiado en detalle por un equipo internacional de astrónomos, dirigido por Jacob Bean (Harvard–Smithsonian Center for Astrophysics), empleando el instrumento FORS en el Very Large Telescope de ESO.

“Esta es el primer súper-Tierra cuya atmósfera ha sido analizada. Hemos alcanzado un verdadero hito en el camino hacia la caracterización de estos mundos,” dijo Bean.

GJ 1214b tiene un radio de unas 2,6 veces el de la Tierra y es unas 6,5 veces más masivo, poniéndolo derechamente en la clase de los exoplanetas conocidos como súper-Tierras. Su estrella anfitriona se ubica a unos 40 años-luz de la Tierra en la constelación de Ophiuchus (el Levantador de la Serpiente). Es una estrella tenue [2], pero también es pequeña, lo que significa que el tamaño del planeta es grande comparado al disco estelar, haciéndolo relativamente fácil de estudiar [3].  El planeta viaja a través del disco de su estrella anfitriona una vez cada 38 horas mientras orbita a una distancia de sólo dos millones de kilómetros: alrededor de setenta veces más cerca que la órbita de la Tierra  al Sol.

Para estudiar la atmósfera, el equipo observó la luz que venía de la estrella mientras el planeta pasaba frente a ella [4]. Durante estos tránsitos, algo de la luz  estelar pasa a través de la atmósfera del planeta y, dependiendo de la composición química y del clima en el planeta,  específicas longitudes de onda de luz son absorbidas. El equipo luego comparó estas precisas nuevas mediciones con lo que hubieran esperado ver para varias posibles composiciones atmosféricas.

Antes de las nuevas observaciones, los astrónomos habían sugerido tres atmósferas posibles para GJ1214b. La primera era la fascinante posibilidad de que el planeta estuviera envuelto por agua, lo cual, dada la cercana proximidad a la estrella, sería en la forma de vapor. La segunda posibilidad era que éste fuera un mundo rocoso con una atmósfera consistente principalmente de hidrógeno,  pero con altas nubes o brumas oscureciendo la vista. La tercera opción era que este exoplaneta fuera como un mini-Neptuno, con un pequeño centro rocoso y una profunda atmósfera rica en hidrógeno.

Las nuevas mediciones no muestran signos reveladores de hidrógeno y, consiguientemente, eliminan la tercera opción. Por lo tanto, la atmósfera es ya sea rica en vapor, o está cubierta por nubes o brumas, similares a aquellas vistas en las atmósferas de Venus y Titanio en nuestro Sistema Solar, las que ocultan la firma del hidrógeno.

“A pesar de que aún no podemos decir exactamente de qué está hecha esa atmósfera, es un apasionante paso adelante el ser capaz de achicar las opciones de un mundo tan distante a dos, ya sea llena de vapor o brumosa,” dice Bean. “Ahora se necesita  observaciones de seguimiento en luz infrarroja a mayor longitud de onda para determinar cuál de estas atmósferas existe en GJ 1214b.”

Notas

[1] El número de exoplanetas confirmados llegó a 500 el 19 de Noviembre de 2010. Desde entonces, más exoplanetas han sido confirmados. Para la última cuenta, por favor visite: http://exoplanet.eu/catalog.php

[2] Si GJ 1214 fuera visto a la misma distancia de nosotros como nuestro Sol, se vería 300 veces más tenue.

[3] Debido a que la propia estrella  GJ1214 es bastante tenue – más de 100 veces más tenue en luz visible que las estrellas anfitrionas de los dos exoplanetas  calientes de Júpiter más ampliamente estudiados – la gran área de colección del Very Large Telescope fue crucial para adquirir suficiente señal para estas mediciones.

[4] La composición atmosférica de GJ 1214b fue estudiada usando el instrumento FORS en el Very Large Telescope, el que puede realizar espectroscopía muy sensible de múltiples objetos en la parte infrarroja cercana del espectro.  FORS fue uno de los primeros instrumentos instalado en el Very Large Telescope.

Nota de prensa publicada en el portal del Observatorio Europeo Austral (ESO).

Cassini encuentra grietas cálidas en Encélado

Nuevas imágenes y datos de la nave Cassini de la NASA dan a los científicos una visión única de las fisuras activas iluminadas por Saturno en la región polar sur de Encélado, la luna de Saturno. Revelan una red más compleja de lo que antes se pensaba de grietas cálidas.

Crédito: NASA/JPL/Space Science Institute

Las nuevas imágenes están disponibles en: http://www.nasa.gov/cassini y http://saturn.jpl.nasa.gov.

Los científicos que trabajan conjuntamente en el espectrómetro infrarrojo compuesto de Cassini y su cámara de imágenes de alta resolución, han construido los mapas de intensidad térmica de mayor resolución hasta el momento, de la parte más cálida de una región de largas fisuras que expulsan vapor de agua y partículas heladas desde Encélado. Estas fisuras se han venido a conocer como “rayas de tigre”. Mapas adicionales del espectrómetro de alta resolución de un extremo de las rayas de tigre Alexandria Sulcus y Cairo Sulcus, revelan fracturas cálidas nunca antes vistas que se ramifican como extremos divididos de las rayas de tigre principales. También muestran un intrigante punto cálido aislado de otras fisuras de superficie activas.

“Los extremos de las rayas de tigre pueden ser los lugares en los que la actividad apenas está iniciándose, o donde está finalizando, por lo que los complejos patrones de calor que vemos pueden darnos pistas sobre el ciclo de vida de las rayas de tigre”, señala John Spencer, científico de Cassini con sede en el Instituto de Investigación Southwest en Boulder, Colorado.

Las imágenes y mapas proceden del sobrevuelo del 13 de agosto de 2010 sobre Encélado, el último vuelo con sensores remotos de Cassini sobre dicha luna hasta 2015. La geometría de sobrevuelos entre éste y el de 2015 no permitirá a Cassini realizar barridos térmicos como éste, debido a que la nave estará demasiado cerca para barrer la superficie y no verá el polo sur. Este sobrevuelo de Encélado, el número 11 en el tour de Cassini, también dio a los científicos su último vistazo a una parte de la región polar sur con luz solar.

Crédito: NASA/JPL/Space Science Institute

El barrido con el espectrometro con mayor resolución examinó la parte más caliente de todo el sistema de rayas de tigre, parte de la fractura conocida como Damascus Sulcus. Los científicos usaron el barrido para medir las temperaturas en la fractura hasta los 190 Kelvin. Esta temperatura parece ser ligeramente mayor que lo medido anteriormente en Damascus, que rondaba los 170 Kelvin.

Spencer dijo que no está seguro de si esta raya de tigre simplemente está más activa que la última vez que la observó el espectrómetro de Cassini en 2008, o si la parte más cálida de la raya de tigre es tan estrecha que los barridos previos hicieron la media de temperatura sobre un área mayor. En cualquier caso, el nuevo barrido tenía una resolución tan buena, mostrando detalles tan pequeños como de hasta 800 metros, que los científicos pudieron ver por primera vez material cálido flanqueando la zanja central de Damascus, enfriándose rápidamente cuando se alejaba de la grieta. El barrido térmico de Damascus también muestra grandes variaciones en la emisión de calor a pocos kilómetros a lo largo de la extensión de la falla. Esta resolución sin precedentes ayudará a los científicos a comprender cómo las rayas de tigre enviar calor a la superficie de Encélado.

Cassini tomó el mapa térmico de Damascus simultáneamente con una imagen en luz visible donde la raya de tigre está iluminada por luz solar reflejada en Saturno. Se fusionaron los datos de luz visible y térmicos para ayudar a los científicos a comprender las relaciones entre los procesos físicos de calor y la geología superficial.

“Nuestras imágenes de alta resolución muestran que esta sección de Damascus Sulcus está entre las más estructuralmente complejas y tectónicamente dinámicas de las rayas de tigre”, dice el asociado al equipo de imágenes científicas Paul Helfenstein de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York. Algunos detalles en la apariencia de las formas terrestres, tales como un peculiar patrón de estrías curvadas a lo largo de los flancos de Damascus, no habían sido anteriormente observadas en las imágenes comunes de luz solar.

El día después del sobrevuelo de Encélado, Cassini pasó por la luna Tetis, recopilando imágenes que ayudaron a rellenar algunos huecos en el mapa global de la luna. Las imágenes de Cassini de la luna salpicada de cráteres ayudará a los científicos a comprender cómo las fuerzas tectónicas, los cráteres de impacto, y tal vez incluso la vieja regeneración superficial han dado esta apariencia a la luna.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Jet Propulsion Laboratory.