Carles Barba i Masagué – Aspectes i personatges de Barcelona (1964)

Genial filmación, entre ácida e irónica, realizada por el catalán Carles Barba i Masagué, con locución del propio Barba, sobre la Barcelona de los años sesenta del siglo pasado, en plena dictadura franquista. Un magnifico fresco en donde aparecen desde los barrios y eventos más elegantes hasta los tugurios más sórdidos del barrio chino de una Barcelona que ya pasó y que puede ser de interés general a nivel etnográfico y en particular para los que vivimos en la capital condal.

Os pongo el texto que acompaña el vídeo, subtitulado al castellano, en Youtube en donde además hay la ficha técnica al completo.

“Ácida y extraña crónica de la vida barcelonina de los años 60, “Aspectes i personatges de Barcelona” pretende ser sobre todo una irónica crítica a la sociedad de la época franquista. Pasando de las calles más conocidas a los rincones más oscuros de la ciudad, y de la alta burgesía a la baja calle en cuestión de segundos, este pequeño documental constituye una verdadera antropología visual con un profundo interés para resaltar las desigualdades sociales. De hecho, a Carles Barba le importó siempre reflejar las diferencias de clase social, entre aquella gente que las pasaba tan negras y aquellos otros que iban por la vida cargados de medallas, moviéndose de un extremo al otro de Barcelona. Tenía el mismo interés en retratar la sociedad burguesa que frecuentaba en el Club de Polo, en la parte alta de la Diagonal, que el retrato de las condiciones de vida de los inmigrantes de Can Tunis. En fin, una auténtica retrospección del cine independiente catalán de principio de los ’60 grabado desde un punto de vista libre e original, totalmente subjetivo y muy refrescante, de aquella Barcelona de los ’60 y sus varios personajes del momento.”

 

Advertisements

Dean Peterson – Una escalera en el metro de Nueva York

La estación de metro que cada día utiliza Dean Peterson en Nueva York y concretamente en una de las escaleras de la estación de la calle 36 tiene una peculiaridad: uno de sus escalones tiene unos pocos centímetros más de altura. La consecuencia es que inevitablemente la gente tropieza y trastabilla sin parar. Curioso vídeo.

Tadao Cern – Fotografías

¿Qué pasaría si sometes a unos cuantos individuos a un potente ventilador enfocándoles la cabeza y fotografías lo que pasa? El resultado se puede ver en las imágenes de más abajo realizadas por lituano Tadao Cern en una serie que ha llamado Blow Job en un interesante juego de palabras poco sutil. Realmente espectacular como se comporta la piel, carne y cartílagos de nuestros rostros, parecemos de goma. Podéis ver más en Behance y en su Facebook.

Vía Kottke

Martin Garde Abildgaard – Destruyendo cosas a 2500 fotogramas por segundo

Esta es una muestra de lo que se puede hacer con una cámara Phantom Flex grabando a 2500 fotogramas por segundo en un ejercicio, algo peligroso en ocasiones, sobre como romper, incendiar, aserrar, destruir y hacer explotar objetos cotidianos. No hacerlo en casa (sobretodo no hacer explotar un fuego de artificio en el salón). Dumt & Farligt lo ha filmado, con ayuda, Martin Garde Abildgaard.

Manías a la hora de escribir

Todos, quien más o quien menos tiene sus manías a la hora de concentrarse o escribir alguna cosa. Algunos oyen música, otros no la soportan (es mi caso, me distrae) otros necesitan silencio total y ausencia de gente a otros no les importa tanto que haya ruido de fondo…pero sin duda estas pequeñas peculiaridades se quedan cortas delante de genios de la literatura como los que siguen. Lo he sacado de un ameno libro llamado El libro de los hechos insólitos de Gregorio Doval.

Ya se sabe que entre los escritores abundan los comportamientos extravagantes y las manías a la hora de buscar la mejor manera en que cada uno prefiere escribir sus obras. Comentemos algunas de las más conocidas. Por ejemplo, muchos cuidaban su atuendo a la hora de escribir. Entre ellos, el conde de Buffon, que solo podía escribir vestido de etiqueta, con puños y chorreras de encaje y espada al cinto; Alejandro Dumas, padre, cuando escribía, vestía una especie de sotana roja, de amplias mangas, calzando sandalias; Pierre Loti, que vestía trajes orientales, escribiendo en un despacho decorado a la turca, y el poeta ingles John Milton, que escribía envuelto en una vieja capa de lana. Otros eran incapaces de estarse quietos: por ejemplo, Chateaubriand, que dictaba a su secretario paseándose con los pies descalzos por su habitación; Victor Hugo, que meditaba sus frases o sus versos en voz alta paseando por la habitación hasta que los veía completos, pasando entonces a escribir con toda rapidez, y Jean-Jacques Rousseau, que prefería trabajar en pleno campo y, a ser posible, al sol y, si el ruido ambiente le molestaba, se taponaba los oídos con tapones de guata.

A otros les preocupaba más el dónde que el cómo; por ejemplo, Montaigne, que escribía encerrado en una torre abandonada. Los había verdaderamente maniáticos, como el poeta alemán Schiller, que solo podía escribir si tenia los pies metidos en un barreño con agua helada; Lord Byron, que excitaba su inspiración mediante el aroma de las trufas, de las que procuraba llevar siempre algunas en sus bolsillos; o Gustave Flaubert, que era incapaz de escribir una sola línea sin antes haberse fumado una pipa. El ya mencionado Victor Hugo, por su parte, no demasiado confiado en su propia voluntad, tenia por costumbre entregar sus ropas a su criado, con la orden de que no se las devolviese hasta que transcurriese un plazo predeterminado, aunque él se las pidiese encarecidamente. Des esta forma, se obligaba a escribir sin posibilidad alguna de evadirse. Honoré de Balzac se podía acostar a las seis de la tarde, siendo despertado por una criada justo a medianoche; inmediatamente se vestía con ropas de monje (una túnica blanca de cachemira) y se ponía a escribir ininterrumpidamente de doce a dieciocho horas seguidas, siempre a mano su cafetera de porcelana. Durante todo ese tiempo no paraba de consumir taza tras taza, lo que, en su opinión, no solo le mantenía despierto y despejado, sino que le inspiraba a escribir. A ese ritmo diario; Balzac consiguió terminar más de cien novelas y narraciones cortas.

El libro de los hechos insólitos. Gregorio Doval. Alianza Editorial. Biblioteca de consulta 8124.

Y tu, ¿también tienes alguna manía a la hora de escribir?

David Oliete – Som Castells

Los Castells son torres humanas de varios pisos de altura, una tradición que cuenta con una antigüedad de unos 200 años y que se iniciaron en Tarragona pero que en la actualidad se ha extendido por toda Cataluña. Además de la evidente importancia de los que aguantan la torre en sí, más importante es aún la masa que se agolpa a ras del suelo – la “piña” – y en concreto las filas que  – como una especie de contrafuertes humanos – permiten que la presión ejercida por el peso de los pisos superiores  sea soportable para los que están más abajo. En noviembre de 2010, los castells fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Este vídeo lo ha rodado y editado David Oliete en la Plaça de la Font de Tarragona e 18 de septiembre de 2011 en donde actuaron la Colla Jove Xiquets de Tarragona, los Xiquets de Tarragona, los Castellers de Vilafranca y Colla Vella dels Xiquets de Valls. La música que suena es el tema Waiting for a train de Hans Zimmer y We own the sky de M83.