Cerebros en peligro

Captura de pantalla (55)

Miraros este documental que me ha dejado helado. Vamos hacia un mundo de tontos, madre mía. Está en linea hasta el 3 de enero de 2018. Os dejo el enlace.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-cerebros-peligro/4382638/

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Un 83% de los jóvenes prefiere internet para informarse sobre temas de salud

Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos han llevado a cabo un estudio que revela que la gran mayoría de los jóvenes (un 83%) prefieren Internet para consultar sobre temas de salud, por delante de médicos o farmacéuticos.

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El estudio indica que la mayoría de los jóvenes prefieren Internet como fuente de información sobre temas de salud, / URJC

Un estudio elaborado por profesores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) señala que los jóvenes prefieren internet para informarse sobre temas de salud. Los resultados de este trabajo se han presentado en el VI Congreso Internacional Latina de Comunicación Social, celebrado en la Universidad de La Laguna, Tenerife.

Las conclusiones inducen a datos significativos relacionados con los usos de la red y el  grado de confianza que se otorga a la información encontrada. “Este estudio, de carácter exploratorio y realizado a partir de una muestra de alumnos de Publicidad y Relaciones Públicas de la URJC, nos proporciona pistas interesantes para orientar las acciones dirigidas a la concienciación o alfabetizaciones mediática de los jóvenes en temas de salud”, señala María Cruz López de Ayala, profesora de la URJC y coautora del estudio.

Algunos datos obtenidos cifran que un 83% de los jóvenes utiliza los buscadores online para buscar información sobre salud. Un 77% de ellos lo hace con mucha frecuencia, superando las consultas médicas (34,2%) o farmacéuticas (19,8%). Sin embargo, el grado de la confianza que se le otorga es mucho menor y la principal motivación es la búsqueda de información relacionada con hábitos de vida y nutrición saludables.

Buscadores

En cuanto a los buscadores utilizados en la mayoría de los casos son de carácter genérico, mientras que las páginas profesionales son poco consultadas. Un 93% de los encuestados reconoce que acude a Google o Wikipedia. “Los internautas confían en que la información que les proporciona Google y la Wikipedia es relevante y, en general, no se cuestionan la calidad de los resultados”, señala la profesora de la URJC, quien añade que “esa confianza tiene que ver con la experiencia en su uso, ya que estos recursos  les aportan la información que buscan y o no se cuestionan su calidad o no saben cómo valorarla. Por tanto, se familiarizan con estas herramientas y se crea un hábito de consulta”.

Un 93% de los encuestados reconoce que acude a Google o Wikipedia para esetos temas

Internet ofrece un acceso instantáneo a gran cantidad de información, pero generalmente no cuenta con los filtros de los medios de comunicación convencionales, que ayudan a contrastar la información. El manejo extendido de Internet y las consecuencias que pueden derivar de su mal uso han generado cierta inquietud entre los profesionales de las ciencias de la salud porque los jóvenes no conocen webs médicas ni los sellos de calidad que pueden ayudarles a orientar la credibilidad que otorgan a esos contenidos.

Información inadecuada

“Si a esto le sumamos que la información obtenida en línea influye sobre los comportamientos de salud, todo nos lleva a pensar que, si esta información no es la adecuada, se pueden generar determinadas acciones que pueden tener consecuencias negativas sobre nuestra salud, como por ejemplo, la automedicación”, destaca la profesora López de Ayala.

Es por tanto que, a partir de los resultados obtenidos, los autores consideran que es conveniente llevar a cabo algunas medidas, como campañas de alfabetización mediática, porque según explica la coautora del estudio, “a los usuarios hay que darles a conocer los recursos de salud solventes que tienen a su alcance en Internet, como webs médicas o apps de salud, así como los criterios de valoración de la información que pueden  encontrar en la red –sellos de calidad, etc.–”.

Referencia bibliográfica:

María Cruz López de Ayala López, Beatriz Catalina García y Paloma Alfageme Pardo, “Hábitos de búsqueda y confianza en la información online sobre salud entre jóvenes universitarios”: http://www.revistalatinacs.org/14SLCS/2014_actas/017_Lopez.pdf

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Los médicos dicen ‘no’ a las terapias no convencionales

La asamblea general de la Organización Médica Colegial ha aprobado una declaración sobre las terapias no convencionales ante la reciente publicación del borrador del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para regular los medicamentos homeopáticos. 

Producto homeopático. /Efe

A principios de diciembre la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, publicó el borrador de la orden por la que se determinan los criterios mínimos y el procedimiento de uso de los medicamentos homeopáticos.

La medida pretende regular estos medicamentos y garantizar al consumidor su derecho de acceso a este mercado en óptimas condiciones de seguridad y calidad. Sin embargo, desde entonces la polémica no ha hecho más que avivarse entre el sector farmacéutico, el médico y la sociedad en general.

Como consecuencia, la asamblea general de la Organización Médica Colegial (OMC), celebrada el sábado en Granada, ha aprobado una declaración sobre las terapias no convencionales ante la publicación de dicho borrador.

En la comunicación, hecha pública ayer, se expone que “el ejercicio de la Medicina es un servicio basado en el conocimiento científico aplicado, en la destreza técnica y en actitudes y comportamientos éticos, cuyo mantenimiento y actualización son un deber individual del médico y un compromiso de todas las organizaciones y autoridades que intervienen en la regulación de la profesión”.

Tomando como base el Código de Deontología Médica (CDM), los expertos han afirmado que “todos los médicos están obligados a emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente”.

Así, “no son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida (art. 26.2 CDM)”.

Las creencias no son profesionales

Los profesionales médicos establecen que no forman parte del acto médico aquellas acciones u omisiones que un ciudadano con la condición de licenciado o especialista pueda realizar de acuerdo a sus convicciones, creencias, tendencias, ideología o cualquier otra circunstancia.

De la misma forma, “cada una de las terapias no convencionales deberá demostrar científicamente su eficacia, efectividad, eficiencia, calidad y seguridad para que puedan ser avaladas por la comunidad médica”.

Es más, no se puede supeditar el otorgamiento de una autorización administrativa, para el ejercicio de las diversas terapias no convencionales, a la posesión de una titulación académica especifica.

Además, tal y como apunta el artículo 16.1- 16.2 CDM, “en tanto las denominadas terapias no convencionales no hayan conseguido dotarse de una base científica suficiente, los médicos que las aplican están obligados a informar a los pacientes de forma clara e inteligible tanto del posible beneficio/riesgo que las mismas conllevan como de las alternativas fundamentadas científicamente y de la eventualidad de un mal resultado”.

Por todo ello, la declaración concluye que “la responsabilidad de las Administraciones debe estar fundamentada en la necesaria regulación de estas terapias no convencionales, así como en las repercusiones sobre el uso de estas prácticas, los riesgos derivados de su mala utilización, la regulación de los centros donde debe aplicarse e identificar a quienes lo hacen, como lo hacen y la veracidad de la publicidad al respecto”.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Una copa de licor café que costó la vida a cientos de personas

Metílico, la bebida de la muerte es el documental que se acaba de estrenar en homenaje a las víctimas de una tragedia que trató de ocultarse por motivos económicos y políticos hace ahora medio siglo. El origen, una bodega gallega que comercializó para consumo humano alcohol metílico destinado a combustible de aviones. SINC habla con el director del filme y con expertos en salud pública para saber más sobre este caso.

Garrafas y otros recipientes intervenidos por la policía, que sirvieron como prueba en el sumario de la causa del orujo metílico (metanol). A la derecha, el bodeguero ourensano Rogelio Aguiar abandona el tribunal a la espera de conocer el fallo judicial por la intoxicación que provocó y que sabía que podía ser letal.

Emilio Rodríguez se despertó una mañana de 1963 en su aldea de A Pena (Ourense), se asomó a la ventana para ver sus viñedos y todo estaba nevado. Era pleno mes de agosto. Se fue al baño, se miró al espejo y allí también nevaba. Minutos después perdía la vista para toda la vida. La noche anterior se había tomado una copa de licor café de garrafa que provenía de las bodegas de Rogelio Aguiar.

Han pasado cincuenta años de esto, un caso real con el que arranca el documental del director de cine Emilio Ruiz Barrachina. Lo acaba de estrenar en el Festival Internacional de Cine de Ourense y se emitirá próximamente en la Televisión de Galicia y en La 2 de Televisión Española.

El trabajo audiovisual narra los hechos del denominado ‘caso del metílico’, el mayor envenenamiento masivo de la historia de España provocado por metanol o alcohol metílico, y que por intereses políticos y económicos trató de ocultarse en la época. Como consecuencia, muchos de los fallecimientos fueron registrados como muertes naturales.

“La bodega de Rogelio Aguiar no vendía el alcohol con su sello, sino que lo distribuía en garrafón a otros bodegueros para que lo embotellasen. Se sabe que compró en Madrid 75.000 litros de alcohol metílico porque, según manifestó, le dijeron que se podía consumir si se rebajaba con agua. El alcohol que compró estaba destinado a la fabricación de combustible de aviones”, explica a SINC Ruiz Barrachina.

La realidad era que el alcohol metílico costaba la mitad que el etílico y quería hacer negocio. Con esos 75.000 litros, él fabricaría un total 125.000 que pondría a la venta a bodegas de toda España en garrafas. Uno de los lugares donde llegaron primero fue Lanzarote, porque había un bodeguero en Vigo con muy buenas relaciones con Canarias.

“Es por eso que la primera persona que relaciona el consumo de determinadas botellas de alcohol con los fallecimientos y la ceguera es una farmacéutica canaria, Elisa Álvarez. A partir de ahí empieza la investigación. Pero la tragedia se extiende por toda España, y donde más incidencia tiene es en Galicia”, añade el director de cine.

Tan solo una copa de licor café o de orujo fue capaz de dejar ciego o matar a quien se la bebió.

“El metanol produjo en aquel momento una tragedia que a veces se reproduce por la ignorancia de la gente. Este producto tóxico se absorbe y se metaboliza en el hígado creando ácido fórmico y formaldehído. El primero provoca problemas digestivos y síntomas de embriaguez –como una intoxicación etílica–, y el formaldehído ataca a la retina y causa la ceguera. La muerte sobreviene porque una vez absorbido pasa rápidamente a los órganos y puede provocar un coma”, declara a SINC Rosario Moyano, catedrática de toxicología de la Universidad de Córdoba.

Por esta intoxicación falleció sobre todo gente de extracto social bajo, consumidores de aguardiente o licor café de garrafa. Al ser en su mayoría personas de los pueblos y con pocos recursos, muchas de ellas se consideraron muertes naturales.

Juicio descafeinado por los intereses del franquismo

En el juicio se mezclaron los intereses económicos y políticos del franquismo. El gobierno de Franco iniciaba por entonces una costosa campaña para vender al exterior que España se había modernizado y quería ofrecer nuevas oportunidades al turismo.

“Si este caso se llegaba a conocer y saltaba a los medios internacionales, como tenía que haber sucedido, todo aquello se podía venir abajo y por eso trataron de ocultarlo”, apunta el director del documental.

Por otra parte, España continuaba recibiendo dinero de EE UU y este escándalo hubiera repercutido en las relaciones con los estadounidenses.

Lo que se hizo, de la manera legal que entonces creyeron más oportuna, fue plantearlo no como homicidio involuntario, sino como un juicio de atentado contra la salud pública, un mal menor. “Lo equipararon a vender productos caducados y por ello el resultado es que solo se reconocen 51 muertes”, subraya Ruiz Barrachina.

Durante el juicio hubo once imputados que fueron condenados, sin embargo, ninguno de ellos llegó a cumplir íntegra su condena. Además, las cuantiosas indemnizaciones que debían pagar a las víctimas nunca llegaron porque se declararon insolventes.

El fiscal del caso, Fernando Seoane, siempre defendió que solo con hacer un sencillo cálculo matemático de lo que pueden producir 125.000 litros de alcohol tóxico en el mercado, se podía saber la magnitud de la tragedia. Seoane estimaba que las víctimas estuvieron por encima de 5.000, entre fallecidos y personas que se quedaron ciegas.

El metílico letal de Aguiar llega a Nueva York

Debido a las enormes cantidades de alcohol metílico que vendió Rogelio Aguiar, algunas de las garrafas llegaron incluso al otro lado del Atlántico, como indica el escritor y periodista de investigación Fernando Méndez en su libro Metílico, 50 años envenenados, en el que está basada la película.

“En el puerto de Nueva York fue intervenido un envío procedente de Vigo de bebidas contaminadas con alcohol metílico, según recoge el sumario del caso. Debido al descontrol de las autoridades sanitarias y de aduanas, no se sabe con exactitud qué cantidad pudo llegar realmente. Lo que sí coincide en el tiempo, primavera del 63, es la muerte masiva de vagabundos en la zona de Manhattan por alcohol metílico, con bebidas baratas que provenían de garrafón. Los diarios se hicieron eco de ello. Es mucha coincidencia”, argumenta a SINC Méndez.

Su libro está escrito a partir de una investigación de cinco años, de los más de 30.000 folios del sumario del juicio. “No sé si podría volver a abrir el caso y aportar nuevas pruebas, pero creo que las víctimas merecen por lo menos un reconocimiento social que no han tenido en los últimos 50 años”, subraya Méndez.

Un caso difícil de repetir en España

Casos de intoxicación y muerte por alcohol metílico suceden en el mundo todas las semanas. En el caso de España, se continúa produciendo ‘aguardiente de casa’ fuera del control de un consejo regulador.

Sin embargo, en la actualidad los controles de calidad del alcohol pasan por procesos que hacen muy difícil que algo así pueda volver a repetirse. De ello se encargan laboratorios como el de Salud Pública del Ayuntamiento de Madrid.

“Nosotros actuamos de acuerdo con unas campañas analíticas que, tras la  inspección y toma de muestras, se llevan a cabo en nuestro laboratorio”, apunta a SINC Emiliano Rojas Gil, adjunto al jefe de departamento del laboratorio.

En total en Madrid se han analizado este año 140 bebidas espirituosas. El 25% fueron orujos, de los cuales solo uno incumplía la normativa.

“Aplicamos un reglamento que establece un contenido máximo de metanol. Los límites son, por ejemplo, 1.000 mg/L para orujos, 2.000 mg/L en brandis y 1.500 mg/L en aguardiente de hollejo de fruta. Si se sobrepasan, las bebidas están fuera de la legislación y se consideran tóxicas”, argumenta Rojas.

Este año, el caso del orujo que llegó al laboratorio con límites por encima de lo permitido se solucionó rápidamente según el protocolo de actuación. Hicieron un análisis contradictorio con la empresa, esta corrigió su sistema de producción y eliminó del mercado todo el producto. “La nueva partida ya reunía las condiciones de acuerdo con el reglamento”, asegura Rojas.

Para que casos como el del metanol de Galicia no vuelvan a suceder, y se pueda hacer justica a personas como Emilio Rodríguez, sus historias no deberían caer nunca en el olvido.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), su autora es Eva Rodríguez.

Investigadores españoles diseñan moléculas sintéticas capaces de bloquear la replicación del VIH

Un equipo multidisciplinar de científicos de la Universidad Católica de Valencia, el Centro de Investigación Príncipe Felipe, la Universitad de València y el Instituto de SaludCarlos III ha conseguido por primera vez en el mundo crear moléculas sintéticas que bloquean la replicación del virus del SIDA e impiden la infección de las células.

La molécula de terfenilo (en azul) se une al mismo receptor que la proteína Rev (en rojo)./ ISCIII

Un equipo multidisciplinar de científicos procedentes de universidades y centros de investigación españoles ha conseguido por vez primera en el mundo diseñar moléculas sintéticas capaces de unirse al material genético del virus del SIDA y bloquear su replicación. El trabajo ha sido publicado recientemente por Angewandte Chemie International Edition, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo en el área de la química.

El estudio, liderado por José Gallego, investigador de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, ha sido posible gracias a la colaboración de investigadores del Instituto de Salud Carlos III, la Universidad Católica de Valencia, el Centro de Investigación Príncipe Felipe y la Universidad de Valencia.

Las nuevas moléculas sintéticas diseñadas inhiben la salida del material genético del virus desde el núcleo de la célula infectada al citoplasma, por lo que se bloquea la replicación del virus y se impide la infección de otras células.

El material genético del virus del SIDA, o VIH1, está formado por ácido ribonucleico(ARN), y codifica varias proteínas que le permiten penetrar en las células humanas y multiplicarse dentro de las mismas. Los nuevos inhibidores del virus, denominados terfenilos, desarrollados por este grupo de científicos, fueron diseñados mediante ordenador para reproducir las interacciones de una de las proteínas codificadas por el virus, la proteína viral Rev.

De esta forma, los terfenilos se unen al receptor de Rev en el ARN viral impidiendo la interacción entre la proteína y su receptor de ARN. Esta interacción es necesaria para que el material genético del virus salga del núcleo de la célula infectada y, por tanto, resulta esencial para la supervivencia del VIH-1. El hecho de que los terfenilos bloqueen la salida del núcleo de la célula del material genético del virus evita la infección de otras células.

Este descubrimiento es el resultado de una estrecha colaboración entre tres grupos de investigación a lo largo de varios años. Así, los científicos de la Universidad Católica de Valencia se encargaron del diseño computacional y comprobaron experimentalmente que los terfenilos eran capaces de unirse al receptor de Rev en el ARN viral y de inhibir la interacción entre este ARN y la proteína.

Por su parte, las moléculas fueron sintetizadas en el laboratorio de química orgánica del profesor Santos Fustero en el Centro de Investigación Príncipe Felipe y la Universidad de Valencia. Asimismo, mediante experimentos con células infectadas por el virus, el grupo de José Alcamí en el Instituto de Salud Carlos III demostró que los inhibidores bloquean la replicación del VIH-1 e inhiben la función de la proteína Rev, confirmando así la validez de los modelos generados mediante ordenador.

Relevancia del trabajo      

Tradicionalmente, las empresas farmacéuticas se han centrado en el desarrollo de fármacos que actúan sobre dianas proteicas, ya que el abordaje de receptores constituidos por ARN es considerablemente complejo.

Aunque varios antibióticos de origen natural actúan a nivel de ARN ribosómico bacteriano, hasta ahora no había sido posible diseñar mediante ordenador una nueva entidad química de origen sintético que fuera capaz de unirse a una diana formada por ARN y ejercer un efecto farmacológico relevante. Las estructuras terfenílicas identificadas en este estudio podrían abrir nuevas vías para abordar otras dianas terapéuticas constituidas por ácidos nucleicos.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Oliver Sacks – El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Oliver Sacks (1933)

Los libros de Oliver Sacks son, para mi, fascinantes, ahora me acabo de releer El hombre que confundió a su mujer con un sombrero y tengo que confesar que los casos que expone son como de ciencia ficción y es curioso como por medio de las patologías cerebrales o neuronales nos damos cuenta del increíble potencial que tiene nuestro órgano mas complicado y maravilloso: el cerebro. Y como muestra un botón.

En el año 1966 Sacks estudio el caso de los gemelos llamados John y Michael los cuales eran muy conocidos por entonces por haber salido en la radio y la televisión, los gemelos que entonces tenían veintiséis años eran considerados por todos los especialistas que los habían estudiado como unos idiot savants, unos autistas con psicosis y grave retardo mental, no tenían nada de especial, salvo una memoria documental extraordinaria, y la facultad de utilizar un algoritmo para saber que día de la semana era un día cualquiera, pasado o futuro.

Estos gemelos eran capaces de decir que día de la semana fue un día concreto en los 40.000 años pasados o futuros, cuando se les dice una fecha, inmediatamente contestan que día fue y, además, el numero de la semana dentro del mes. También son capaces de decir en que día cae la pascua en el mismo periodo de tiempo (¡80.000 años!), pero no acaban ahí sus cualidades, pueden, por ejemplo, memorizar instantáneamente números de hasta trescientas cifras, en cambio son extraordinariamente torpes en lo que se refiere a calculo aritmético básico, casi no saben sumar ni restar y no comprenden la multiplicación ni la división. ¿Cómo es posible esto? La respuesta, según Sacks, es la utilización de un algoritmo inconsciente, completamente automático que les hace “ver” lo que se les pide, interiorizando la búsqueda o la ubicación de lo que se les acaba de decir. La cosa no seria muy destacable si solo fuera esta particularidad, al fin y al cabo, encontrar un día de la semana dado, no es un algoritmo nada complicado, es un patrón que se repite, pero la cosa no acaba ahí.

Los dos hermanos son capaces de recordar acontecimientos en cualquier día de su vida pasada desde los cuatro años, si se les dice una fecha concreta de los pasados 22 años cualquiera de los dos con una voz neutra desprovista de emoción, como una autentica maquina, detalla los acontecimientos del día: el tiempo, de la política o de episodios de su propia vida, son datos que el sujeto recita como si los leyese de una ficha. Al preguntarles como hacen para poder recordar tantos acontecimientos su lacónica respuesta es: “los vemos”. Cierto día mientras estaban en la consulta de Sacks, al neurólogo se le cayo al suelo una caja con cerillas que se esparcieron por el suelo,  inmediatamente los dos dijeron al unísono “¡ciento once!”, poco después uno dijo en un murmullo “treinta y siete” el otro repitió el numero y el primero lo volvió a repetir, es decir, no solo cuentan instantáneamente un grupo de cosas, sino que las agrupan: 37×3=111. Huelga decir que dentro de la caja habían efectivamente ciento once cerillas.  Ante la pregunta de cómo lo han hecho, siempre la misma respuesta “lo hemos visto”. Increíble.

Otro día el neurólogo asistió a una especie de juego, alucinante, en donde uno de ellos decía un numero, el otro sonreía como “degustándolo” y al cabo de poco tiempo contestaba con otro numero que era recibido de la misma manera, un dialogo puramente numérico, como si dos maquinas se estuviesen comunicando, el juego siguió un rato ante la mirada alucinada de Sacks. Mas tarde descubrió que lo que hacían era intercambiarse entre ellos números primos de seis cifras, los números primos son aquellos que solo son divisibles por 1 y por si mismos. Armado con una tabla de primos al día siguiente el neurólogo intervino en el juego, y fue aceptado, proponiendo números cada vez con mas dígitos llegando al limite de su tabla: diez dígitos, pero los gemelos siguieron con su juego llegando hasta números de veinte dígitos.

Este tipo de casos en donde evidentemente hay algo que no funciona bien en el cerebro de los dos gemelos, nos ilustra perfectamente de cuales son los limites reales de nuestro órgano mas complejo: virtualmente ninguno. Todos somos potenciales Mentats como los de Dune y es solo cuestión de tiempo (quizás siglos) para que se le pueda sacar todo el jugo que se merece. Vale a pena la lectura de sus libros porque de ejemplos como este hay un montón, todos de diferente carácter, pero igualmente sorprendentes.

Oliver Sacks. El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.

“Si entendemos científicamente cómo funciona el cerebro, comprenderemos la mente humana”

La agencia de investigación médica más importante de EE UU ha concedido al español Rafael Yuste (Madrid, 1963) su premio más relevante: el NIH Director’s Pionner Award. El catedrático de Ciencias Biológicas y Neurociencias de la Universidad de Columbia (Nueva York) empleará los 2,5 millones de dólares del galardón para descifrar los circuitos neuronales de la corteza visual del ratón con técnicas innovadoras, una vía para conocer mejor las enfermedades mentales y el pensamiento humano. Yuste, ideólogo de la iniciativa BRAIN del gobierno de Obama, explica a SINC los detalles.

Rafael Yuste en su laboratorio de la Universidad de Columbia, en Nueva York. / SINC

¿En qué consiste su propuesta ganadora?

El NIH Director’s Pionner Award te da 500.000 dólares anuales durante cinco años para que persigas una hipótesis arriesgada, no convencional, que pueda llegar a ser revolucionaria en tu campo. Yo les propuse descifrar las conexiones de la corteza visual del ratón para comprobar si funciona como una red neuronal.

El objetivo es visualizar cada uno de los disparos de cada neurona en un ratón vivo, mapear las conexiones en esa región cortical y manipular la actividad neuronal para entender cómo funciona el circuito. Estos datos pueden ayudan a comprender mejor la fisiopatología de enfermedades que afectan a la corteza, como la epilepsia o trastornos mentales.

¿Qué técnicas van a utilizar?

La propuesta es usar novedosos métodos ópticos en los que se emplean microscopios con láseres muy potentes para ver disparar a grupos de neuronas. Esto se consigue visualizando la concentración de calcio dentro de estas células nerviosas, que se tiñen previamente con colorantes. Cada vez que una neurona dispara, cambia el calcio dentro de su cuerpo celular; y con luz, haciendo fotos microscópicas, puedes seguir la pista a este elemento y observar cómo se encienden y apagan las neuronas. En la base está la técnica conocida como calcium imaging, que llevamos años perfeccionando.

¿Qué ventajas presenta este método respecto al uso tradicional de electrodos?

En general, los electrodos solo registran la actividad de una o dos neuronas del animal o la persona. Es como si solo pudieras ver un píxel cuando visionas una película. No te enterarías. Por eso no comprendemos todavía el cerebro, porque todavía nadie ha visto la película entera. Con el calcium imaging, sin embargo, ya podemos ver cien o varios miles de neuronas y observar cómo disparan a la vez.

¿Esta es su principal línea de investigación?

Nosotros estamos interesados en conocer la corteza cerebral, que es la parte más grande del cerebro de los humanos, la más superficial situada debajo del cráneo. En concreto estudiamos la corteza visual, donde se analizan las imágenes visuales. Nuestro modelo animal es el ratón porque tenemos la hipótesis de que el cerebro del ratón y el humano funcionan de manera muy parecida. Es verdad que los humanos tenemos mucho más cerebro que los roedores, pero consideramos que un trocito del cerebro del ratón funciona de forma similar al nuestro. A largo plazo nos gustaría descubrir las bases funcionales de los pensamientos. Cuando un animal o una persona piensan, ¿qué es lo que hacen?

Una pregunta muy profunda…

Desde luego, pero no hay magia dentro del cráneo. Deben ser neuronas las que estén disparando de una manera concreta. ¿Cómo se relaciona el disparo de las neuronas a una actividad mental esencial, un pensamiento, una idea? Siempre me ha fascinado cómo se genera la mente humana. Me interesan mucho los temas de filosofía y psicología. ¿Qué somos las personas, cómo pensamos? Me encantaría que algún día supiéramos cuáles son las bases físicas y cómo funciona fisiológicamente la mente humana por dentro.

Y ese es uno de los objetivos del proyecto Brain Activity Map (BAM), del que usted es uno de los promotores. ¿Por qué ahora se llama Iniciativa BRAIN?

El proyecto BAM surge de una tormenta de ideas entre neurobiólogos y físicos en Inglaterra en septiembre de 2011. Allí planteé el problema o cuello de botella que supone ver el cerebro neurona en neurona, en lugar de todo en su conjunto. Un pequeño grupo propusimos desarrollar técnicas nuevas que nos permitan capturar y manipular la actividad de circuitos neuronales enteros. La propuesta se publicó en diversas revistas científicas y llegó hasta la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca. El Gobierno de Obama decidió apoyar el proyecto y lo escogió como uno de los grandes desafíos científico-técnicos del país para la próxima década. Ahí cambia el nombre de BAM por el de BRAIN Iniciative, para darle su propio sello y distinguirlo un poco de nuestra propuesta inicial. Nosotros teníamos una idea concreta, y ahora el enfoque es más general, que engloba a más gente e incluye más tipos de técnicas.

¿Cuál es la situación actual del proyecto?

Las tres agencias federales implicadas (el NIH –National Institutes of Health–, la National Science Fundation –NSF– y el departamento de Defensa –DARPA–, que en conjunto aportan 100 millones de dólares en el año fiscal que comienza ahora en octubre) están decidiendo cuáles van a ser las prioridades de la Iniciativa BRAIN. Se espera que en enero o febrero de 2014 se hagan públicos estos objetivos y se abra la competición para que los grupos de investigación presenten sus proyectos. Supongo que se decidirán en tres o cuatro meses y los fondos se otorgarán a final de la primavera.

¿Y cuál es su papel actual en el proyecto?

Mi rol como impulsor del proyecto ha terminado y no estoy involucrado en administrarlo. Ahora estoy trabajando en coordinar un equipo de varios laboratorios de la universidad para podernos presentar a esas competiciones con una sola solicitud. En este sentido el NIH Director’s Pionner Award –que también han recibido este año otros once investigadores– supone todo un estímulo, porque la propuesta premiada es como hacer un ‘mini-BAM’ enfocado exclusivamente a la corteza visual del ratón.

En cualquier caso, ¿qué aspectos destacaría de la iniciativa general?

Desde un punto de visto científico, esperamos que con las nuevas técnicas puedan surgir datos que cristalicen en la teoría general que nos falta en neurobiología sobre cómo funciona el cerebro. Esto también nos ayudará a entender el problema de base de las enfermedades mentales y neurológicas. Por otra parte, está el gran impacto económico, como el que ha tenido el proyecto del genoma humano. Aunque para mí lo más relevante es que si entendemos científicamente cómo funciona el cerebro, comprenderemos la mente humana por primera vez. Nuestra especie se define por nuestras habilidades intelectuales. Somos nuestras mentes. Sería un gran momento histórico, como girar la esquina y vernos a nosotros por primera vez.

¿De verdad cree que algún día podremos conocer y manipular la actividad de cada una de las millones de neuronas del cerebro?

En el cerebro humano lo veo difícil, pero en el de animales es muy factible. Este mismo año se ha publicado un estudio que revela cómo se ha mapeado la actividad del 80% de las neuronas de la larva de un pez cebra. Se pueden desarrollar técnicas, sobre todo ópticas, que permitan recoger la actividad de grandes grupos de neuronas, en animales o en partes del cerebro humano. En nuestro caso, la corteza visual del cerebro del ratón tiene unas 180.000 neuronas, y veo factible que en cuestión de una década podamos medir la actividad de cada una de ellas. Aunque es verdad que de ahí a todo el cerebro humano hay un gran salto, y existen cuestiones técnicas que en este momento no sabemos cómo se van a resolver.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), la entrevista la ha realizado Enrique Sacristán.