Edmund Dulac – Ilustraciones

Edmund Dulac (1882-1953) fue un ilustrador nacido en Francia y posteriormente nacionalizado británico. Ilustró libros para las hermanas Brontë o ‘Las mil y una noches‘, relatos de Poe, de Andersen o de los hermanos Grimm, obras teatrales y poemas. También trabajo para The Pall Mall Magazine y hasta hizo sellos para el servicio postal británico desde 1937 hasta su fallecimiento en 1953. Son ilustraciones muy bien realizadas con un color exquisito y que rezuman fantasía e imaginación por los cuatro costados. En Project Gutenberg podéis ver una selección de sus trabajos. Clic para ampliar.

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Sidney Sime – Ilustraciones

Sidney Sime (1865-1941) fue un ilustrador británico especializado en fantasía y dibujos satíricos. Nacido en Manchester en una familia pobre logró estudiar en la Liverpool School of Art ganando varios premios. Es conocido por las ilustraciones que hizo de los libros de Edward Plunkett, que firmaba como Lord Dunsany,  de temática fantástica. También trabajó para otros autores así como decorados para obras teatrales o portadas de libros. Mención aparte son sus trabajos de caricaturista e ilustrador para revistas y diarios. Clic para ampliar.

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La datación por series de uranio confirma 20.000 años de arte rupestre en Altamira

Un equipo multidisciplinar de científicos, liderado por la Universidad del País Vasco, ha realizado un estudio que prueba que las primeras fases del arte paleolítico de la cueva de Altamira (Cantabria) fueron realizadas por los primeros grupos de Homo sapiens que poblaron Europa. El trabajo indica también que estas muestras artísticas se dilataron en el tiempo por lo menos 20.000 años lo que implica que son más antiguas de lo que se pensaba.

Techo de los Polícromos de Altamira bajo los que se realizaron signos y animales rojos. / Museo de Altamira / Pedro Saura

La prestigiosa revista estadounidense Journal Archaeological Science ha publicado un estudio que prueba que las primeras fases del arte paleolítico de la cueva de Altamira (Santilla del Mar, Cantabria) fueron realizadas por los primeros grupos de Homo sapiens que poblaron Europa.

El estudio, llevado a cabo por un equipo multidisciplinar de científicos, liderado por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), indica también que estas muestras artísticas se dilataron en el tiempo, por lo menos 20.000 años (entre 35.000 y 15.200 años antes del presente), lo que implica que son más antiguas de lo que se pensaba

Dirk Hoffmann, investigador del Programa de Geocronología del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), ha realizado la datación por series de Uranio, no de la propia pintura, sino de las costras de calcita que se sitúan por encima de las figuras pintadas.

Hoffmann indica que este nuevo método no tiene las limitaciones que impone la prueba del carbono 14 AMS, utilizada frecuentemente en las dataciones, y que solo es aplicable a un reducido número de motivos rupestres realizados con materia orgánica. Gracias al procedimiento de series del Uranio no hay perjuicios para la conservación de las pinturas, ya que no hace falta extraer materia colorante alguna de las imágenes; basta con un poco de calcita para proceder al análisis. “En consecuencia, no afecta al arte rupestre, como ocurre con la técnica del carbono 14 AMS, y se garantiza su integridad”, añade.

Actividad simbólica

Según explica Marcos García Díez, autor principal del artículo y profesor de Prehistoria y Arqueología en la UPV/EHU, “obtener dataciones tan antiguas en el Techo de los Policromos, cercanos a los 35.000 años o más, nos permite subrayar que los lugares de habitación que utilizaban las gentes de Altamira, estaban a escasos metros del lugar en el que se practicaba la actividad simbólica, llegando a convivir ambas actividades en el tiempo, en algunos momentos entre 36.000 y 20.000 años. Se destierra así la idea tradicional de que el ámbito de los simbólico-religioso se llevaba a cabo en la oscuridad de la cueva y, el día a día, al aire libre o en la entrada de la cavidad”.

De este modo, se puede deducir que una parte importante del arte de Altamira y la simbología y creencias que tras él se esconden, no se trata de algo privado, sino vinculado a la cotidianeidad, al grupo humano, dice García.

Además de la Universidad del País Vasco y el CENIEH), en este estudio han participado el Museo y Centro de Investigación de la cueva de Altamira, la Universidad de Barcelona (ICREA), la Universidad de Bristol y la Universidad de Southampton.

Referencia Bibliográfica:

“Uranium series dating reveals a long sequence of rock art at Altamira Cave (Santillana del Mar, Cantabria)”

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Google difunde el arte español

El mayor motor de búsqueda de internet ha logrado seducir a una treintena de museos e instituciones españolas para que ‘cuelguen’ sus obras de arte en Google Art Project, según ha informado hoy la empresa durante una presentación celebrada en Madrid. La iniciativa del gigante californiano permite visitar on line los principales museos mundiales y ver las imágenes de sus cuadros digitalizadas con una resolución de hasta 7.000 millones de píxeles en las obras más destacadas. 

‘Una investigación’, del pintor Joaquín Sorolla (Museo Sorolla). / Google Art Project

El Museo del Prado, la pinacoteca española más importante, se le sigue resistiendo, pero Google ha logrado convencer a 31 instituciones en España, 16 de ellas procedentes de la red de museos estatales del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, para que digitalicen y ‘cuelguen’ sus obras de arte en Google Art Project.

Este proyecto de la firma californiana, iniciado en 2011, hace posible ver las obras de arte más importantes del mundo y permite observar cada cuadro hasta en sus más mínimos detalles, ha señalado hoy Amit Sood, director de Google Art Project, durante la presentación celebrada en el Museo del Romanticismo de Madrid.

Según Sood, España es uno de los países pioneros y está entre los que tienen mayor número de instituciones en esta plataforma de Google. “Otros países han decidido ser más selectivos y solo hacen accesibles las obras de sus cinco o diez museos más destacados”, ha dicho Sood.

En algunas instituciones señaladas además se puede realizar una visita virtual de las instalaciones y ‘pasear’ por sus diferentes salas, utilizando la herramienta Street View.

Uno de los museos en los que es posible realizar este tipo de paseo virtual es la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde se encuentran un total de 95 obras digitalizadas, entre ellas, el cuadro de Goya El entierro de la Sardina.

Esta pieza de Goya, frente al resto de obras, tiene la peculiaridad de que está digitalizada a una resolución de 7.000 millones de píxeles, “lo que permite que cualquier usuario pueda descubrir los más pequeños detalles imaginables en un lienzo”, ha indicado Google.

Otros museos españoles destacados que se han sumado a Google Art Project son el Reina Sofía y el Museo Arqueológico Nacional, donde se encuentra la Dama de Elche, un busto íbero tallado en piedra caliza que data entre los siglos V y IV.

Faltan el Prado y el Louvre

Con la aportación de la nueva tanda de museos que se ha adherido al proyecto, la plataforma cuenta ya con casi 600 obras de museos, fundaciones y otras instituciones españolas.

Por su parte, el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, que ha asistido a la presentación, ha apoyado la iniciativa de Google y se ha comprometido a  “la plena incorporación de los museos estatales en Google Art Project”.

“La tecnología y la experiencia en la gestión de la información de Google, sumada al increíble patrimonio cultural de nuestros museos, nos permite ofrecer una visión única de la capacidad creativa del hombre”, ha subrayado.

Gracias a estas últimas incorporaciones, Google Art Project cuenta ya con más de 40.000 obras procedentes de más de 9.000 artistas de un total de 260 organizaciones culturales mundiales que contienen desde las fotografías coloridas de Mario Testino hasta El Grito de Edvard Munch, pasando por las reliquias ancestrales de China.

Sin embargo, Google tendrá que intentar seguir seduciendo a museos como el Prado y el Louvre, que, por el momento, no se han sumado a la iniciativa.

El Prado ha estado trabajando en sus propios proyectos de digitalización y ya cuenta con casi 5.000 obras en alta resolución en su web, según datos de la institución. Curiosamente, este museo colaboró con Google en un programa de digitalización de 14 obras maestras en 2009, algo que podría considerarse como el inicio de Google Art Project.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

El arte rupestre más antiguo de Europa, ¿sapiens o neandertal?

La datación por series de uranio, publicada en Science, revela que las pinturas paleolíticas de la cueva cántabra de El Castillo tienen más de 40.000 años y abre el camino a la especulación sobre su autoría que podría atribuirse tanto a Homo sapiens como a Homo neanderthalensis.

Pinturas de caballos en la caverna de Tito Bustillo. Imagen: Rodrigo De Balbín Behrmann

Un equipo internacional de científicos, con participación española, sitúa el arte rupestre más antiguo de Europa en la cueva cántabra El Castillo, con más de 40.000 años de antigüedad. Los investigadores analizaron 50 muestras de 11 cuevas del norte de España, entre las que destacan las cuevas de Altamira (Cantabria), y la de Tito Bustillo (Asturias).

Según los resultados de ese proyecto, financiado por el Consejo de Investigación Natural y Medioambiental de Reino Unido (NERC) y que ha sido portada en la revista Science, el arte rupestre paleolítico comienza en Europa 10.000 años antes de lo que hasta ahora se había pensado.

Por tanto, Altamira, El Castillo y Tito Bustillo pudieron ser realizadas por los primeros humanos modernos que llegaron al continente europeo, o incluso podrían atribuirse a los neandertales.

“Los resultados muestran que el arte rupestre en la península Ibérica no se limita al último Paleolítico superior, hace 20.000 años, sino que se remontaría por lo menos al primer Paleolítico superior, hace 35.000 años. La edad mínima obtenida en las pinturas de El Castillo abre la posibilidad de que este arte surgiera en las sociedades neandertales, o como producto de las interacciones entre neandertales y humanos modernos durante el periodo en el que estuvieron en contacto en Europa”, explica Yoão Zilhão, investigador del Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA) y de la Universidad de Barcelona que también participa en el estudio.

Esta nueva datación abre el camino a la especulación sobre la autoría de las primeras pinturas rupestres ya que Homo sapiens y Homo neanderthalensis coexistieron en Europa, y es compatible con la idea de que hubo un incremento gradual en la complejidad gráfica y tecnológica de las pinturas, así como una aparición gradual de las imágenes figurativas.

La edad de los pigmentos de las cuevas

Los investigadores, liderados por Alistair Pike de la Universidad de Bristol (Reino Unido), utilizaron el método de datación por series de uranio para fechar de forma absoluta el arte rupestre europeo con mucha más precisión.

A pesar de los grandes avances en las técnicas de datación, “es extremadamente difícil determinar la edad de las finas capas de pigmentos halladas en las cuevas”, indica Dirk Hoffmann, responsable del laboratorio de Series de Uranio del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y coautor del estudio.

Esto se explica porque por un lado, los métodos tradicionales, como la datación por radiocarbono, no funcionan donde no hay pigmento orgánico; y por otro lado, a menudo, los investigadores se limitan a reconstruir la cronología mediante la comparación de los estilos de las pinturas y, cuando es posible, relacionándolas con los restos humanos o artefactos encontrados en el entorno inmediato.

El arte rupestre se encuentra normalmente en terrenos carbonatados, donde se han desarrollado la mayoría de las cuevas en todo el mundo. Las estalagmitas, estalactitas y formaciones de calcita similares que crecen en estas cuevas, conocidos en su conjunto como espeleotemas, contienen pequeñas cantidades de uranio y por tanto son susceptibles de someterse a este método de datación, “el más eficaz con el que contamos para este tipo de materiales”, afirma Hoffmann.

Otra ventaja fundamental de este técnica frente a otras es que no causa daños a las pinturas, “es más en muchos casos los materiales que recogemos una vez retirados permiten ver mejor los pigmentos. Podríamos decir que las limpiamos”, añade este experto en la datación de espeleotemas.

“50 granos de arroz”

Una de las claves de la fiabilidad de los resultados publicados en este trabajo es que se ha logrado mejorar el procedimiento utilizado tanto desde un punto de vista cualitativo como cuantitativo.

“Hemos conseguido muestras de tan solo 10 miligramos, no más grandes que un grano de arroz”, señala Hoffmann, quien añade que en este tipo de entornos el material disponible es muy limitado, por lo que la reducción de tamaño para realizar análisis fiables supone una gran ventaja.

Además se ha perfeccionado la estrategia para la recogida de muestras, una actividad “no solo laboriosa, ya que a veces requiere hasta dos horas de trabajo, sino sobre todo vital” porque repercute directamente en la calidad del análisis posterior y los resultados consiguientes.

Zilhão, que inició esta investigación cuando era científico de la Universidad de Bristol, señala que los trabajos tendrán continuidad y que ya existe un proyecto para datar mediante el nuevo sistema otras pinturas en cuevas de la Península Ibérica, Francia e Italia. “Solo será viable si conseguimos la financiación necesaria”, concluye Hoffmann, que trabaja en el CENIEH desde 2009.

Referencia bibliográfica:

A. W. G. Pike; D. L. Hoffmann; M. García-Diez; P. B. Pettitt; J. Alcolea; R. De Balbín; C. González-Sainz; C. de las Heras; J. A. Lasheras; R. Montes; J. Zilhão. “U-Series Dating of Paleolithic Art in 11 Caves in Spain” Science 336 / 15 de junio de 2012

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Aubrey Beardsley – Pinturas y dibujos

Aubrey Beardsley (1872-1898) fue un pintor e ilustrador inglés muerto prematuramente a los 26 años, conocido por sus característicos dibujos estilizados, normalmente en blanco y negro, inscritos en el art nouveau pero con un estilo propio. Fue amigo de Oscar Wilde con quien colaboró ilustrado su Salomé. También fue responsable de arte de The Yellow Book y publicó sus trabajos en revistas como The Savoy y The Studio. Podéis ver más obras suyas en ArtinthePicture y en Wikimedia Commons.

 

Alfons Mucha – Arte decorativo

Alfons Mucha (1860-1939) fue un pintor y artista decorativo checo al que ya he dedicado algunos post anteriormente – más abajo están los enlaces -, en este caso os muestro una selección de sus trabajos encuadrados en lo que han denominado arte decorativo.

Estos estupendos trabajos del artista checo los he encontrado, junto a muchos más y de obligado visionado, en un post de descargas del blog Tangencias. Clic para ampliar.

Más sobre el tema en Pasa la vida: